Esferocitosis Hereditaria
La esferocitosis hereditaria es una anemia hemolítica congénita causada por alteraciones genéticas en las proteínas de la membrana de los glóbulos rojos. Como consecuencia, los glóbulos rojos adquieren una forma esférica, son menos flexibles y se destruyen principalmente en el bazo. La mayoría de los casos se heredan de forma autosómica dominante, aunque existen formas recesivas menos frecuentes.

Síntomas y Signos
- Palidez en piel y mucosas
- Ictericia intermitente
- Crecimiento del bazo (esplenomegalia)
- Cansancio recurrente
- Desarrollo de piedras en la vesícula (colelitiasis)
- Orina oscura ocasional
- Ictericia neonatal prolongada o intensa
- Retraso en el crecimiento (en casos moderados o graves)
- Crisis aplásica, generalmente asociada a infección por parvovirus B19
Causas y Factores asociados
Causas Principales
- Mutaciones genéticas hereditarias (generalmente con herencia autosómica dominante y, con menor frecuencia, autosómica recesiva) que afectan las proteínas de la membrana del glóbulo rojo, como espectrina, anquirina, banda 3 o proteína 4.2
Factores asociados
- Antecedentes familiares de esferocitosis hereditaria
- Familiar con anemia hemolítica crónica
- Familiar sometido a esplenectomía por anemia hemolítica
Opciones de Tratamiento
Preguntas Frecuentes
¿Por qué el bazo destruye estos glóbulos rojos?
El bazo funciona como un filtro natural de la sangre. Los glóbulos rojos normales son flexibles y pueden atravesar espacios muy estrechos. En la esferocitosis hereditaria, los glóbulos rojos tienen forma esférica y son menos flexibles, por lo que quedan atrapados en el bazo y son destruidos antes de tiempo.
¿Siempre se debe retirar el bazo en estos niños?
No. La esplenectomía se reserva para algunos pacientes con enfermedad moderada o grave que presentan anemia significativa, necesidad frecuente de transfusiones, crecimiento afectado o síntomas importantes. Muchos niños con formas leves pueden manejarse únicamente con vigilancia médica y ácido fólico.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El diagnóstico se realiza mediante biometría hemática, frotis de sangre periférica y pruebas especializadas como la citometría con eosina-5-maleimida (EMA), considerada actualmente una de las pruebas más sensibles para confirmar la enfermedad. En algunos casos también pueden solicitarse estudios genéticos para confirmar el diagnóstico o identificar la alteración responsable
¿La esferocitosis hereditaria tiene cura?
Es una enfermedad genética que acompaña al paciente toda su vida. Sin embargo, con seguimiento adecuado, suplementación con ácido fólico y, en algunos casos, esplenectomía, la mayoría de los niños pueden llevar una vida normal.
¿Puede llevar una vida normal un niño con esferocitosis hereditaria?
En la mayoría de los casos sí. Con seguimiento médico adecuado, suplementación con ácido fólico y tratamiento oportuno de las complicaciones, la mayoría de los niños pueden realizar sus actividades habituales y tener una buena calidad de vida.
¿Tu hijo presenta síntomas de Esferocitosis Hereditaria?
El diagnóstico temprano y correcto cambia el pronóstico. La Dra. Lizbeth Yamilet Hernández Verdugo es subespecialista en Hematología Pediátrica y puede ayudar a tu familia.
Agendar Consulta de EspecialidadFuentes Consultadas
- Nathan and Oski's Hematology and Oncology of Infancy and Childhood.
- Lanzkowsky's Manual of Pediatric Hematology and Oncology.
- Williams Hematology.
- Wintrobe's Clinical Hematology.
- Guías internacionales de la American Society of Hematology (ASH), International Society on Thrombosis and Haemostasis (ISTH), World Federation of Hemophilia (WFH), National Comprehensive Cancer Network (NCCN) y Children's Oncology Group (COG).
Contenido revisado por la Dra. Lizbeth Yamilet Hernández Verdugo, médico subespecialista en Hematología Pediátrica y Alta Especialidad en Medicina Transfusional.
La información presentada tiene fines educativos y busca orientar a pacientes, padres y cuidadores sobre las enfermedades hematológicas más frecuentes en la infancia. No sustituye la valoración médica individual ni el juicio clínico de un profesional de la salud. Ante cualquier duda o síntoma, es recomendable acudir a una consulta especializada.
